Antes muerta que sin silla es el testimonio lúcido y afilado de una mujer joven con atrofia muscular espinal que cuenta, desde dentro, qué significa vivir con enfermedad y enfrentarse a una discapacidad que no nace del cuerpo, sino del mundo que lo rodea. Con humor negro, sensibilidad y una mirada política accesible, la autora, que necesita una silla de ruedas para desplazarse, desmonta mitos, expone el capacitismo cotidiano y muestra cómo se habita la vulnerabilidad en una sociedad que aún no sabe acogerla.