Daisy Flowers tiene quince años en 1978 cuando su madre la abandona en Possum Flats, Misuri, para pasar el verano con su abuela, la irreverente funeraria del pueblo. Negándose a trabajar en el negocio familiar, Daisy consigue unas prácticas en el periódico local, donde descubre una tragedia olvidada: en 1928, una explosión en el salón de baile mató a decenas de jóvenes. Entre las víctimas hay un nombre ligado a su familia. Al investigar, Daisy destapa secretos que el pueblo —y su propia abuela— prefieren mantener enterrados. Inspirada en hechos reales.