En un mundo devastado por una inusual plaga, los monstruos gobiernan las calles y los supervivientes se repliegan a zonas menos pobladas y conviven en pequeños grupos. O puede que lo que ocurra sea algo completamente diferente. Y es que, cuando un virus afecta a la forma en la que las personas perciben la realidad que las rodea… resulta complicado estar seguro de nada.